El feminismo está en la contingencia por estos días debido a la reciente conmemoración del 8M, con la marcha del domingo pasado y la huelga del lunes siguiente. El movimiento feminista, en sus diversas manifestaciones, con sus colores violeta y verde, tiñeron de norte a sur las calles de nuestro país. Punto aparte, lo que hicieron un par de meses antes, las tesis, cuyo canto y energía, se escuchó y bailó en idiomas y países distintos.
Es extraordinario que las mujeres nos tomemos el poder, los medios de comunicación y los espacios públicos. Digamos lo que pensamos y participemos de una marcha. Más aún, me agrada escribir de forma libre y con total desparpajo. A propósito de la ola feminista, volví a leer un librito pequeño e iluminador: “Todos deberíamos ser feministas”, de la escritora nigeriana, Chimamanda Ngozi Adichie, se los recomiendo absolutamente. Ella estuvo en Chile, en Congreso Futuro, en enero, y la entrevistó Mónica Rincón para CNN, abajo les dejo el link.
Después de leerlo, me hice varias preguntas. Quizás muchas de ustedes, al igual que yo, decía: “No soy feminista, porque nunca me han discriminado”. El problema es mayor, cómo te explico, ¡Estamos vivas!. Esa es justamente la diferencia. Las que estamos y las que no están. A las que no nos alcanzaron a pegar y a las que les pegaron. A las que les pegaron y se salvaron, y a las que mataron. No es crudo, es la verdad, y la realidad es que eso es más brutal e inmoral que ver mujeres en pelota, con sus cuerpos pintados, pechugas y potos al aire.
Las razones de los femicidios y maltratos hacia nosotras las mujeres, están muy ligadas al nivel socioeconómico, los factores medioambientales y la idiosincrasia marcada por un machismo exacerbado. Quienes dicen, como yo solía hacerlo, no soy feminista porque me depilo o me cargan las feministas extremas. Quiero contarles que si leen un poquito y buscan información, se darán cuenta que son feministas, porque les gustaría terminar con algunas desigualdades.
Sí, aunque muchas no lo crean, aún existen leyes que protegen a los hombres, por sobre las mujeres en el matrimonio e incluso el divorcio; los sueldos de las mujeres son más bajos en los mismos cargos; la mujer casada con hijos, realiza el doble o quizás el triple del trabajo doméstico a diferencia de su cónyuge; en algunas culturas la mujer no elige sobre su cuerpo cuando quiere o no quiere tener hijos; y existe la violencia obstétrica en el parto. Algo mucho más inhumano, según cifras de la ONU, al año, se casan 12 millones de niñas en el mundo, principalmente, vendidas por su padre. Es impactante escuchar los argumentos de un padre, son francamente inadmisibles.
A mi juicio, todas debiéramos ser feministas, por eso, no concibo mujeres parlamentarias que no votaron por la paridad en el Congreso. De verdad, no lo entiendo, pero las respeto, porque creo que ese es valor fundamental. El estándar mínimo es el respeto por los que piensan distinto a mí, sólo por el hecho de ser personas. De todas formas, debiéramos recordar que gracias a otras feministas, las mujeres podemos ir a la universidad y ocupar cargos públicos ¿Qué ironía no?. El Presidente Gabriel González Videla firmó la ley que nos dio derecho a voto en Chile, el 8 de enero de 1949. Gracias al empuje de muchas mujeres, como la abogada Elena Caffarena. Unos años antes, en 1934, se aprobó el voto femenino en las elecciones municipales. ¿Quién lo hubiera pensado? Lo más probable es que sea vocal de mesa, el próximo domingo 26 de abril de 2020, para algunos puede sonar una lata, pero es parte de los derechos por los que grandes mujeres de nuestra historia han peleado por años, por lo tanto, para mí es un deber volver hacerlo.
Wikipedia de la Cartera Roja
Algunas respuestas elaboradas, a partir de distintas lecturas, para ayudarme a entender de manera simple el feminismo y sus componentes; y lo más importante poder compartirlas con otras mujeres y con otros hombres.
¿Qué es el feminismo?
El feminismo es el respeto por el otro y promover que tenga los mismos derechos que yo. Nos llama a trabajar para que las mujeres obtengan igualdad de derechos civiles, y aquellas con menos oportunidades, avancen en equidad de acceso a educación y trabajo, “para que seamos lo que nosotras queramos ser”.
¿Para qué nos sirve ser feministas?
Para continuar avanzando en equidad e igualdad de derechos, que nos beneficien a todas y a todos. Para decir lo que nos falta, y por sobre todo, lo que nos molesta, cuando nos acosan en la calle o en el metro. Para no meter la pata nosotras mismas, con comentarios desastrosos sobre nuestro género, ¿a quién no le ha pasado?.
¿Quiénes debieran ser feministas?
Todas las mujeres debiéramos ser feministas, como un estándar mínimo. Además, es imperativo que enseñemos a ser feministas a los hombres que nos rodean, a nuestras parejas, hermanos, hijos, padres, amigos y colegas.
Acá pueden revisar la entrevista, que hizo Mónica Rincón a Chimamanda Ngozi:
https://www.cnnchile.com/programas-completos/chimamanda-ngozi-entrevista-monica-rincon_20200126/

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